María Victoria Casares Pérez nació en la localidad gallega de La Coruña en 1922. Hija del Ministro y Jefe de Gobierno republicano Santiago Casares Quiroga, tuvo que exiliarse de España en 1936, a los 14 años, al inicio de la Guerra Civil. Su talento artístico, repartido por muchos teatros franceses, no pudo ser gozado por el público español y aun ahora es una actriz con renombre internacional desconocida en nuestro país.
Al llegar a París entró en el conservatorio a pesar de no hablar correctamente el idioma, y en 1943 su fama como actriz empezaría a crecer. Ese año conoció al prestigioso escritor Albert Camus, quien le dio sus primeras oportunidades en algunas de sus obras, como “Los justos”.
Con Camus mantendría una relación de cariño, amor y amistad muy especial. Esto le catapultó a la fama y pasó a formar parte de varias compañías francesas de renombre, como la “Comédie Française” y el “Théatre National Populaire”, con las que representaría obras de Ibsen, Víctor Hugo o Shakespeare. También le eligieron como actriz otros autores del existencialismo francés, como Jean Cocteau en su obra “Orpheo”.
Su éxito no fue únicamente teatral, sino que fue llevado a la gran pantalla. En la segunda mitad de los 40 rodó varias películas, entre las cuales destaca el film del prestigioso director francés Robert Bresson, “Les dames du Bois de Bologne” (1945).
En esa época sufrió dos golpes muy duros en su vida. Su madre, Gloria, murió a principios de 1946 y su padre, Santiago Casares Quiroga, el último presidente del Gobierno de la República, murió en 1950 tras haber sufrido una larga enfermedad. María decidió involucrarse del todo en la interpretación para superar estos duros momentos.
Con el “Théatre Nacional Populaire” recorrió las salas de todo el mundo durante los años 50, transformándose en un ejemplo para todos sus compañeros por el gran esfuerzo que ponía en su identificación con los personajes. El director de la compañía, Jean Vilar, estaba fascinado con María y contaba con ella para tomar decisiones trascendentales en las obras.
Pero en 1960 dejaría el TNP tras recibir otro fuerte mazazo en su vida. El escritor Albert Camus, que había significado tanto para ella, murió a causa de un accidente de tráfico. Durante esa época recibió una oferta para ir a actuar a Argentina y lo aprovechó para trasladar su carrera a ese país, donde interpretaría obras de origen español.
Volvió a Francia para interpretar obras con Jean Genet y siguió aumentando su fama a nivel internacional. En 1976, con el fin de la dictadura, le llegó la oportunidad de volver a España y la posibilidad de interpretar “El adefesio” de Rafael Alberti. A pesar de que estaba esperanzada, la gira no tuvo mucho éxito, María enfermó a mitad de ella y tuvo que suspenderse.
Tuvo que retirarse a Francia, a una finca situada en la localidad de la Vergne. Allí se dedicó a recuperar sus memorias en un libro titulado “Residente Privilegiada”. No volvió a España más que en algunas visitas esporádicas y para recibir la medalla al mérito en Bellas Artes en 1987. Murió en su finca francesa en 1996, a la edad de 64 años, tras sufrir una enfermedad de la cual no se sabe prácticamente nada.