Seguramente si a la mayoría de nosotros nos preguntan si sabemos quién fue Emmy Noether, responderemos con un rotundo «No». Sin embargo está considerada como una de las mejores en el mundo de las matemáticas, el álgebra y la física. De hecho, David Hilbert y el mismísimo Albert Einstein la calificaron como la mejor matemática (mujer) de toda la historia. Sin sus descubrimientos, posiblemente la ciencia sería hoy día muy diferente.
Entonces ¿Por qué cayó en el olvido? ¿Por qué te suenan nombres de científicos como Einstein, Newton o Darwin o y no a Emmy Noether? Quizás pudieron unirse varias causas. El hecho de que fuera de origen judío y además mujer.
A Emmy Noether se la considera la madre del álgebra abstracta. Su teorema conocido como el teorema de Noether, se encuentra entre los más importantes dentro de la física. Además participó en la teoría de la invariante algebraica e hizo aportaciones muy interesantes al tema de los números hipercomplejos y al álgebra conmutativa.
Parece ser que su extraordinario talento le venía de familia. Venía de una familia que dio diez matemáticos en tan solo tres generaciones. A su hermano Alfred, lo galardonaron por un doctorado en química. Su hermano Fritz fue reconocido por las matemáticas aplicadas y su padre era el ilustre catedrático matemático Max Noether. Hasta los 15 años estudió idiomas, francés, alemán e inglés, piano y danza en el Höhere Töchter Schule en Erlangen.
Más tarde empezó a acudir las clases de su padre, como oyente porque no pudo matricularse en la universidad, simplemente por ser mujer. Afortunadamente fue admitida en Erlangen, solo ella y otra mujer estaban en una clase llena de cientos de estudiantes hombres. En ella se doctoró en 1907 con un excelente trabajo dedicado a los invariantes que le valió un Cum Laude.
A pesar de ser muchas veces rechazada por su condición de mujer y de judía, esta mujer nunca se rindió y gracias a su trabajo, el mundo de las matemáticas, el álgebra y la física dieron un salto cualitativo no conocido hasta entonces.
En 1908 perteneció al circulo matemático de Palermo, en 1909 miembro del Dents the Mathematiker Vereiningung. Fue expulsada del país que la vio nacer, Alemania, por ser judía y trabajó siete años en el Instituto Baviera sin cobrar nada.
Pero su talento no pasó desapercibido y el profesor Hilbert la invitó a que diera algunas conferencias en Gotinga aunque no puso llevarlas a cabo por el desacuerdo de otros tantos profesores. Finalmente le dieron un puesto como profesora asociada (puesto no oficial). Y es que a Emmy se le unía todo: mujer, judía, pacifista y socialdemócrata.
El trabajo de Emmy fue arduo y se le reconocen unos 45 trabajos que además servirían de inspiración a otros muchos matemáticos como Hans Fitting, Olga Taussky Todd, Chiungtze Tsen o Max Deuring. El mismísimo Einstein utilizó su trabajo sobre la teoría de las invariantes en algunos conceptos sobre la relatividad.
Con la llegada de los nazis, todo cambia. Fue expulsada de Alemania y no tuvo más remedio que emigrar a EEUU. Allí siguió con sus estudios y trabajos en el «Instituto de Estudios Avanzados de Princeton» además de trabajar como profesora en Bryn Mawr.
En 1935 fue operada de un quiste en el ovario y tan solo a los cuatro días de la intervención murió. Para muchos una muerte un tanto sospechosa que hace pensar qué ocurrió realmente; para otros una muerte por una infección posoperatoria. Sus cenizas se llevaron a la Biblioteca de la M.Carey Thomas Library de Brun Mawr.
Todos la recordaban con una mujer carismática, amable y dulce que inspiraba cada vez que hablaba. Ahora tú también la conoces.